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El Caribe es una región del mar del Caribe constituido de una decena de islas dispersadas en esta zona. Cada isla dispone de una diversidad notable a todos los niveles. Sin embargo, tienen cada una sus potenciales para la recepción de los visitantes. Es suave añadida de un mar caliente y tranquilo completado por paisajes montañosos y gamas idílicas.

La Martinica forma también parte de sus fabulosas islas y dista mucho del turismo de masa dado que por suerte o por desgracia, no tiene la misma repercusión mediática que algunas de sus homólogas Por lo tanto, es uno de los destinos ideales para los que buscan la paz y el bienestar lejos del bullicio y el estrés de las grandes ciudades. 

 

Un tópico sobre la Martinica

La Martinica es un departamento francés de ultramar que demuestra una cultura francesa mezclada a un ambiente Antillas. Estas características se establecen por otra parte en la vida diaria y la cocina local. Los visitantes podrán aprovecharse de sus riquezas naturales y culturales. Los paisajes se varían desde las gamas del sur con su arena blanca a las montañas al norte y su vegetación exuberante. Se tiene pues el desconcierto de la elección relativo a las actividades de ocios sobre tierra o en el mar. 

Pasar buen tiempo en territorio Antillas

En la gran ciudad de Fort-de-France, la capital, exploran su mercado típico y descubren los productos locales. Prosiga a continuación hacia la Catedral Santo-Louis para su arquitectura. Siga hacia el Jardín de flores y goza de numerosas actividades culturales, de su galería de geología y botánica. Es también interesante visitar el Museo de Arqueología precolombina y el Museo Regional de Historia y Etnografía.
De allí, se incorporan al Jardín de Balata, un lugar inevitable. Hay un jardín tropical, trabaja de un horticultor-paisajista, albergando un centenar de especies de plantas.
Para descubrir la belleza de las playas martinicos, descienden hacia el extremo sur en dirección de Santa-Anne. Habrá cabos y manijas que dispondrán de fabulosas gamas de arena blanca. La playa del Salinas es la más famosa del territorio. Es caracterizada por sus aguas muy claras con una amplitud de arena blanca confinada de cocoteros. El decorado es paradisíaco que ofrece una distensión total.
Con el fin de ser más próximo a la naturaleza, es ideal poner el cabo hacia el norte de la isla, sobre la montaña Pelada. Excursiones interesantes, pero deportivas le esperan. Es un volcán siempre activo sin embargo él no hay peligro. Aprovechará de una flora densa que los desorientará seguramente.
 
Esta perla del Caribe abunda de esquinas inesperadas. Al elegir la Martinica, se logrará su objetivo de pasar vacaciones memorables.

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